¿Puedes cambiar el mundo?
Habilidades sociales

¿Puedes cambiar el mundo?

¿Quién no ha dicho alguna vez que si pudiera cambiaría el mundo? Claro que cada uno puede entender por un mundo justo o ideal cosas muy diferentes e incluso opuestas. Hay tantos mundos como realidades que lo componen. Entonces, ¿Puedes cambiar el mundo? La respuesta es sí y, también, no.

Tal vez sea el enfoque el que no nos permite cambiar el mundo, en el sentido amplio de ese objetivo. Quizá pensamos en grandes necesidades y grandes obstáculos que en principio escapan a nuestro alcance. Sin embargo, siempre intentamos mejorar las cosas, no solo desde un punto de vista altruista, también porque de esa mejoría depende la nuestra.

¿Por qué queremos cambiarlo?

¿Por qué cambiar el mundo?

Porque consideramos que el mundo está “mal” y, además, aunque nos cueste reconocerlo, mayoritariamente pensamos que la culpa es de los demás. Por eso nosotros sí salvaríamos el mundo, pero no ellos. De hecho, debemos salvarlo de ellos. Es un pensamiento absolutamente natural porque si pensáramos que el mundo está mal por nuestra propia acción no hablaríamos de cambiar el mundo, si no de cambiarnos a nosotros mismos.

Pero, sobre todo, lo queremos cambiar porque tomamos conciencia de que no tenemos el poder de decisión suficiente para casi nada de lo que mueve el mundo a grandes rasgos. Porque somos capaces de definir lo que está bien y lo que está mal de forma individual e incluso colectiva, pero no siempre podemos participar a tiempo. Es decir, seguimos en un enfoque que va de lo enorme, que es el mundo, al efecto que tiene en lo más pequeño.

Otro motivo es que somos ingenuos en el buen sentido de la palabra. Pensamos en soluciones únicas que eviten el sufrimiento colectivo, lo cual es un buen motivo para querer cambiar el mundo, pero no tenemos en cuenta que el mundo no es más que un caos de infinitas ramificaciones entrelazadas para las que no existe un remedio absoluto, ni siquiera siendo muy radicales y emocionales en nuestras pretensiones.

Sin embargo, hay motivos para pensar que sí se puede cambiar el mundo porque, de hecho, todo cambia sin descanso. Pero nos frustramos ante una expectativa de tales dimensiones.

¿Y si el problema fuera el enfoque que le damos?

¿Puedes cambiar el mundo?

Regalo mundo

Sí. Puedes cambiar el mundo porque formas parte de él y ya sabes que cualquier cosa se cambia desde el interior. Lo que no puedes es hacer un cambio rápido, masificado al instante ni a tu imagen y semejanza. Nunca debes olvidar que cualquier acción puede mejorar unos aspectos, pero empeorar otros que no estamos valorando. Por ejemplo, al tomar un medicamento asumimos unos riesgos porque consideramos que los beneficios podrán ser mayores. Así que, tu sentido de la justicia puede ser nefasto para otras personas, mi opinión es que mejor no seamos jueces del mundo.

El mundo está completo de cosas, nos gusten o no, pero no tienes que crear un mundo nuevo, no es tu responsabilidad. Lo que en realidad es tu responsabilidad es tu papel en el mundo que conoces, y aquí cambiamos el enfoque. Quizá si cada uno fuera su mejor versión inevitablemente el mundo conocería su mejor versión. Puede ser que para conseguir grandes cambios no se necesiten grandes acciones individuales (porque no controlas otra cosa que no seas tú) y se trate de unir un montón de pequeñas pero mejores acciones.

Que el mundo no cambie lo rápido que te gustaría no es excusa para que no lo hagas tú. Así que, creer en ti inevitablemente te cambiará a ti y a tu entorno, y tu entorno a su entorno y así hasta que tenga eco mundial. No exagero, se trata de la constancia y el compromiso de todos. No tienes que ser un héroe ni un ser superior, solo no vivas en la superficie de lo que ocurra, implícate porque perteneces a todo eso que te gusta y también a lo que no te gusta. Los problemas no son de los demás, ni siquiera los que no te afectan en el sentido estricto de la palabra, si ocurre en el mundo, también es tu problema.

Tomando conciencia profunda de la existencia y necesidad de los demás y, a la vez, tomando el mando de nuestras decisiones y acciones, conviertes el mundo en un lugar mejor. Eres un agente activo del cambio mundial que buscas y tu ejemplo produce cambios reales.

¿Cómo puedo hacer un mundo mejor?

plantar una semilla

Seguro que podríamos definir el mundo soñado como un lugar solidario, generoso, justo, creativo o feliz entre otras cosas, entonces tienes que serlo tú y contagiar a los demás. Tienes que crear una pandemia con tus acciones, sí, y extender los valores que reclamas hasta que todos estén infectados.

No digo que cambiar las cosas sea sencillo o que lo primero con lo que nos demos no sean muros de poder e intereses contrapuestos, lo que digo, es que tu papel en el cambio es poner el foco en ti y seguir en ello pase lo que pase porque los muros se desgastan a golpecitos y acaban cayendo.

Prima las cosas positivas a las negativas, aunque tengas días enteros de negatividad. Dedícate a cuidarte y a cuidar también a los demás, así empieza una agradable cadena con los que te rodean. Desarrolla la empatía fijándote en los demás, observando todo lo que ocurre y por qué ocurre, sin juzgar nada. Recuerda que no hay verdades absolutas para permitirte respetar de verdad a los demás y a ti mismo. Nunca digas “no puedo” ni escuches cuando te lo digan, tú haz y si no se puede al menos lo has descubierto por ti mismo las veces que haga falta. Y no cuides solo a las personas, cuida en el sentido amplio el mundo que conoces.

¿Es el Trabajo Social quien cambiará el mundo?

Trabajo Social y Cambio Mundial

Existe la idea de que el Trabajo Social es la profesión que se debería encargar de cambiar el mundo, así en toda su grandeza.

El Trabajo Social no tiene como objetivo principal cambiar el mundo, si no identificar problemas sociales, analizarlos, trabajar en la metodología para atajarlos y proporcionar las herramientas necesarias a las personas (individual, colectivo, familiar, rural…) que se ven afectadas por esos problemas para que construyan por ellos mismos una salida guiada por un profesional.

El cambio mundial que produce el trabajo social es la construcción activa de las personas para que tomen nuevos caminos. Pero el Trabajo Social en Madrid nunca podrá ser el mismo que en China o Uganda, porque sus sociedades se componen de variables diferentes y, por tanto, desarrollan dificultades, oportunidades y potencialidades sociales muy diferentes. Por este motivo ni el cambio mundial se refiere a  algo generalizable, ni el Trabajo Social puede en solitario cargar con el mundo.

¿El trabajo social puede cambiar el mundo? , porque interviene en la sociedad buscando innovar, prevenir, resolver, capacitar, crear conocimiento científico sobre la sociedad en la que vivimos y así, conociéndola por dentro, podamos mejorarla. Pero ¿acaso no cambia el mundo la medicina todos los días?, ¿no lo hacen los jueces o los profesores? ¿no cambia el mundo la persona anónima que sabe algo que te puede servir y lo comparte contigo?

El mundo lo cambiamos todos, usando una plataforma profesional, tu propia personalidad o en cualquiera de las complejas esferas que nos componen socialmente. El cambio mundial no pertenece a ninguna disciplina, institución u organismo, pero sin la especialización de cada uno en su ámbito, no será posible.

¿Cómo te gustaría que fuera el mundo?

Autor

diariodevidavip@outlook.es

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