El trabajo absorbe mi vida
Información

El trabajo absorbe mi vida

Aunque todos tenemos cierta sensación de que el trabajo absorbe nuestras vidas en algún momento, todavía no es un fenómeno muy estudiado por ciencia. Posiblemente es relativamente nuevo. Sin embargo, parece que la frase “el trabajo absorbe mi vida” ha llegado para quedarse y cuanto antes lo identifiquemos mejor.

Está claro que el trabajo es tu fuente de ingresos, tu fuente de honor y el elemento necesario para tener una calidad de vida digna. Sin embargo, cruzar la línea saludable con el trabajo puede resultar muy problemático para tus relaciones personales, tu propia salud. Y, encima, acabar repercutiendo de forma muy negativa en tu trabajo.

¿Existe la adicción al trabajo?

El trabajo absorbe mi vida

Sí, existe. El término que actualmente se utiliza para ello es “Workaholic” y sí, viene del término alcoholismo, lo cual no me agrada mucho pero no se le puede negar el impacto que produce. Se empieza a utilizar de forma “habitual” a partir de 1971, lo cual no quiere decir que no hubiera obsesión con el trabajo anteriormente, solo no se había documentado.

La adicción al trabajo no es solo trabajar duro, es ir un paso más allá de forma continuada. En caso de que te lleves trabajo a casa después de completar tu jornada, trabajes en días libres o vacaciones, vayas al trabajo incluso enfermo (no me vale un dolor de cabeza) o detectes que tienes unas expectativas demasiado altas en tu trabajo… Tienes motivos para hacer sonar tu alarma interior y prestar atención a qué puede estar ocurriendo.

El trabajo se convierte en un problema real cuando sientes que no puedes pensar en otra cosa o lo único que necesitas hacer es trabajar.

Señales que indican que el trabajo absorbe tu vida

calendario laboral

Las señales son esas pistas que nos da nuestro organismo o nuestro entorno para que reaccionemos y nos pongamos al día con lo que se desestabiliza. Todo es susceptible de desestabilizarse y todo puedes estabilizarlo de nuevo. Por eso siempre insisto en el valor de pasar tiempo de calidad a solas con nosotros mismos.

  • Pensamiento focalizado: Casi todo en lo que piensas tiene que ver con tu trabajo incluso cuando estás en reuniones familiares o haciendo alguna actividad de ocio de fondo te persiguen pensamientos sobre tu trabajo. Incluso puedes llegar a tener sentimiento de culpa por estar haciendo cosas que no implican trabajo. Si tienes este síntoma eres un buen candidato o candidata a la cuerda floja entre la obsesión y la responsabilidad.

 

  • Relaciones superficiales: Puede verse afectada tu relación de pareja, tus amistades e incluso con los compañeros de trabajo. Ya no tienes tiempo para atenderles en profundidad. La cordialidad empezará a mandar en tu vida.

 

  • Autoestima y autoconcepto en función del trabajo: Tu autoimagen comienza a estar íntimamente relacionada únicamente a tus logros o fracasos en el trabajo. Es decir, pierdes autonomía sobre ti mismo y se la cedes al trabajo que es quien te va a definir ahora. Al resto de elementos de tu vida les reduces drásticamente el valor.

 

  • Somatizaciones: Tu mente ya ha identificado que un nuevo problema se ha añadido a su sistema de funcionamiento y como es su deber, avisa para que le pongas solución: dolores de cabeza, insomnio, estrés, hipertensión, ansiedad, depresión… Haz caso a las señales de tu cuerpo y mente.

 

  • Disfunciones sociales: Un día ya no vas a pasar el día a la montaña porque tienes trabajo acumulado, ni te vas de comida con los amigos el sábado porque no tienes ganas, ya que ayer fallaste en el trabajo y necesitas que sea lunes para volver y hacerlo todo muchísimo mejor. Un día estás de escapada de fin de semana con tu pareja y estás en silencio, cara de enfado o tristeza y cuando hablas son temas de trabajo. Las relaciones se resienten hasta llegar a perderlas o incluso las abandonas “voluntariamente” porque estás agobiado/a y ya no tienes tiempo.

 

  • Necesidad de abarcar todo: Has empezado a pensar que todo lo que haces tú en el trabajo está mejor gestionado que si lo hacen tus compañeros. No vas a decir esto en voz alta, así que te cargas con todas las tareas que puedes y que no puedes abarcar. Además, así controlas lo que ocurre, que el resto son un desastre.

¿Por qué debemos buscar el equilibrio entre vida laboral y vida personal?

Equilibrio en el trabajo

El trabajo no puede ser lo más importante de tu vida sencillamente porque la mayoría de las variables que intervienen en él no dependen de ti. Sin embargo, la vida que quieres alcanzar y disfrutar la construyes tú a través de un infinito abanico de elementos, entre ellos, el trabajo, pero nada más. Con esto no le restas importancia al trabajo, le das su lugar y rendirás mucho mejor.

Es muy difícil cuando dependes de un salario que en ocasiones no alcanza o sí, pero las condiciones laborales son precarias o se mezclan ambas situaciones, pero necesitas la mente clara y sana para recorrer nuevos caminos que te acerquen a otras oportunidades. La adicción no es la solución. Por tanto, los argumentos del tipo “en mi empresa está mal visto no hacer horas extra”; “no me puedo poner enfermo/a porque no me puedo permitir una baja”; “en mi empresa te valoran mejor si trabajas fuera del horario” … están bien como conocimiento del funcionamiento de tu empresa, pero NO puedes asumir esos roles en tu vida de forma permanente. Te pasarán una factura muy alta porque limitan tu toma de decisiones, tu proactividad y te sitúan en un lugar debilitado de ti misma/o.

“El trabajo absorbe mi vida” tiene que ser la frase del principio del fin una vez te identificas con ella porque la calidad de tus relaciones sociales y personales te están reclamando y son importantes para el equilibrio que mereces.

¿Obsesión u obligación?

obsesión u obligación

Una obligación es una exigencia establecida por la moral, la ley o la autoridad. Una obsesión es un estado de la persona que tiene en la mente una idea, una palabra o una imagen fija o permanente y se encuentra dominado por ella. Como no es lo mismo ni se parece, no puedes permitirte confundirlas. No podemos no cumplir nuestras obligaciones como lo es el trabajo, pero sí podemos no caer en ese estado de obsesión.

¿Por qué confundimos cosas tan aparentemente diferentes? Existen algunas trampillas que lo permiten. Por ejemplo, el reconocimiento que produce el trabajo bien hecho puede y debe ser el motor de la motivación en tu trabajo. Sin embargo, es más fácil de lo que crees que se tuerza hacia un camino adictivo si necesitas mantener ese reconocimiento y admiración de los demás olvidando los valores de la calidad en tu trabajo. Todo el mundo admira a quien trabaja duro, sí, pero dentro del espacio que le corresponde al trabajo no a costa del resto de tu vida.

Otra situación habitual que nos acerca a las obsesiones es evitar o huir de otras situaciones difíciles para nosotros. Volcarnos en el trabajo por una difícil situación familiar, personal o de cualquier índole. Huir está bien para un día que no puedes más, pero la solución es enfrentarlo. De otra forma estás creando un nuevo círculo vicioso que se añadirá a tu problema inicial, en este caso con tu trabajo.

También la competitividad constante, la falta de oportunidades nos hace agarrarnos a lo que tenemos sea nocivo o no. Las condiciones precarias en tu trabajo crean adicción porque van minando tu capacidad de lucha contra ellas, te resignas y ellos ganan. No abandones tu trabajo, no hace falta que te lo diga porque seguramente no te lo puedas permitir, pero no dejes de ampliar la visión hacia cosas nuevas.

¡Cuidado con el teletrabajo que tenemos el acceso 24 horas a él y en tu propia casa! Si te quita el sueño, las horas de comida o el trabajo absorbe tu tiempo libre desde que teletrabajas, estás más bien en la obsesión así que ponle atención. Seguro que ya habías pensado eso de «el trabajo absorbe mi vida».

¿Cómo me protejo de la sobrecarga?

sobrecarga

Primero identificando bien las señales que como en cualquier dificultad son el lenguaje clave para la búsqueda de soluciones. Y desde ese lugar, vuelve a llamar a tus amigos, haz planes de pareja, haz más ejercicio, busca actividades que nada tengan que ver con tu trabajo

Por supuesto, elimina responsabilidades que no son tuyas. Delega tareas en el trabajo porque los demás están igual de capacitados que tú. Y si no lo están, deja la toma de decisiones a quien realmente le corresponde porque le estás quitando el trabajo y gratis.

Trabaja tus habilidades sociales para poder poner límites y decir NO a tiempo, antes de perder relaciones que te importan.

Y no olvides que el trabajo dignifica, si tú notas que más bien te esclaviza y te dices «el trabajo absorbe mi vida», toma medidas.

Conclusiones

meme trabajo

Podemos concluir que una persona a la que su trabajo le absorbe no es más productiva que una persona que aprovecha bien sus recursos laborales. Y que, además, dejar que el trabajo te absorba sin hacer nada al respecto puede conducir a enfermedades físicas y mentales.

Además, la adicción al trabajo no está considerada generalmente como algo malo así que debes tener mucho ojo con ello.

Consigue que tu trabajo te haga crecer y ese será tu éxito.

Autor

diariodevidavip@outlook.es

Deja un comentario

inicio
A %d blogueros les gusta esto: